¡Última oportunidad! Lunes 16 de noviembre a las 21:00 se cierra la recepción de comentarios.

Esto aplica para los apartados:

  • Trabajos atrasados
  • Primera versión (investigación)

Quedarán abiertos hasta el después de la Sesión 9 a las 21:00:

  • Investigación (que contendrá el abstract)
  • Al rescate
  • Comentario final (que servirá de prefacio para el libro)

Entrega de calificaciones: jueves 3 de diciembre, durante la hora de clase.

Publicado en on Noviembre 5, 2009 at 11:30 am Comentarios desactivados

Bienvenidos

¡Hola!

Este es el sitio oficial de la materia de Expresión Escrita
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Ésta es la carta temática: 09-O Expresión-escrita

Este es el calendario de las sesiones: 09-O Calendario

Notas de curso: Archivo de consulta de ejercicios

Publicado en on Septiembre 16, 2009 at 7:00 am Dejar un comentario
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S9. Instrucciones para el libro

Características generales del volumen:

· Tamaño media carta, papel que a ustedes les guste. Lleven sus hojas ya impresas y cortadas a ese tamaño.

· Diseño editorial libre, es decir, pueden utilizar las fuentes, puntajes, márgenes, números de página, etc. que ustedes escojan, siempre y cuando se respete el tamaño media carta.

· Para sus materiales les recomiendo que busquen aquellos que combinen, pues serán parte del mismo objeto. El resultado puede ser realmente atractivo, depende de ustedes, diseñadores.

Se elaborará durante dos sesiones. Es importante que lleven sus materiales listos para que dé tiempo de hacerlo en los 90 minutos de clase.

Primera sesión

Realización de la cartera, es decir, las pastas.

Se requiere:

Llevar impresos los interiores. Es importante porque dependiendo del número y grosor de las hojas es el tamaño del lomo. Lo único que puede quedar pendiente es la investigación invitada. Pongan hojas en blanco, tantas cuantas fueren necesarias para darle un buen grosor a su libro, pues si no es así, no arma bien recomendable de 1 cm. en adelante.

Materiales

· Dos piezas de cartulina gruesa (tipo ilustración o batería) tamaño 14 x 22.5 cm –ya cortadas–.

· Una pieza más del mismo alto (22.5 cm), y aproximadamente 2 cm de ancho, la cortaremos ahí de acuerdo al grosor generado por las páginas interiores.

· Una hoja de papel grueso y flexible o de tela de aproximadamente 35 x 30 cm para el forro.
Que les guste. Funciona el papel artesanal que venden en “aquella” gran papelería de prestigio que ustedes frecuentan.
También pueden llevar tela para forrarlo todo o una franja. Funciona muy bien el yute. Es necesario llevarla ya pegada sobre papel kraft. Igualmente, funciona aquel que utiliza esa papelería para envolver el material que compran. Cuiden que el lado impreso no quede en contacto con la tela.

· Pegamento blanco. Óptimo el resistol 525 (blanco) que es específicamente para encuadernar, pero también funciona el 850 si ya lo tienen.

· Tabla de corte. ¡Favor de no arruinar los restiradores!

· Una brocha delgada o un pincel grueso.

· Un rasero. O en lenguaje no técnico, un rectángulo de material rígido para untar capas delgadas de pegamento. Funciona una tarjeta vieja de teléfono o similar.

· Tijeras, navaja, lápiz, regla y otros elementos del “estuche de supervivencia” del diseñador.

Algunas herramientas especiales las llevaré yo.

Segunda sesión

Elaboración de libreta (los interiores), y armado final del libro.

Se requiere:

Llevar su cartera terminada (las pastas).

Interiores impresos completos, ya con la investigación invitada incluida.

Materiales

· Sus hojas impresas, ¡por supuesto!

· Un retazo de tela muy delgada (tipo manta de cielo, tusor o similar) de aproximadamente 18 x 6 cm.

· Dos hojas de papel “estampado” para guardas. Son las hojas que unen las pastas con el cuaderno interior. Escojan uno que les guste. Para esto no funciona la tela.

· Un listón delgado. Opcional, como separador.

· Una aguja de canevá.

· Pegamento blanco. Óptimo el resistol 525 (blanco) que es específicamente para encuadernar, pero también funciona el 850 si ya lo tienen.

· Tabla de corte. ¡Favor de no arruinar los restiradores!

· Una brocha delgada o un pincel grueso.

· Un rasero.

· Tijeras, navaja, lápiz, regla y otros elementos del “estuche de supervivencia” del diseñador.

Algunas herramientas especiales las llevaré yo.

Publicado en on Noviembre 8, 2009 at 10:00 am Comentarios desactivados

S8. Comentarios a sus ejercicios

Ya para llegar a la Sesión 8, tengo algunas notas sobre los ejercicios anteriores que considero importante que retomen para cuando redacten su investigación.

  • Les recuerdo que es mejor sujetarse a oraciones cortas y sencillas (sujeto+verbo+complemento). Muchas veces termina redactado como si estuviera hablando Yoda, el de la Guerra de las Galaxias.
  • Lean, relean, escriban y reescriban. Cuiden el sentido, la organización…
  • Revisen ortografía, no se salten letras. Cuando lo hagan, procuren no leer por bloque y detener su velocidad para leer letra por letra. Pásenle el corrector ortográfico o dénselo a leer a alguien que sepan que es bueno en eso. Todavía falta atención en los acentos.
  • Utilicen diferentes jerarquías, es decir, que se distingan fácilmente títulos, subtítulos, incisos, etc. Pueden auxiliarse de puntajes, negrillas, mayúsculas y otros recursos similares.
  • Sigue siendo necesario que revisen la ortografía. Las comas y puntos no llevan espacio antes pero sí después, es decir, lo correcto:

Palabra,_otra palabra

Palabra._Otra oración

Y no

Palabra_,otra palabra o palabra_.Otra palabra

  • Cuiden no saltarse letras o espacios. A veces la letra final de una palabra queda después del espacio posterior y se pega a la palabra que la sigue.
  • Recuerden ser impersonales, tanto en esto como en todos los textos de carácter académico. No hablen en primera persona, ni conversen con el lector. Eviten conjugar con la primera persona del plural: nos, nosotros, encontramos…
  • Eviten repetir la misma palabra dentro de un párrafo. Esto no incluye, por razones obvias, artículos y preposiciones. Es importante no poner dos de estas últimas juntas, un error común es sobre de –con sobre es suficiente–.
  • Hay que cuidar la fluidez del texto. Cuando se trabaja a partir de mapas conceptuales o tablas comparativas existe el riesgo de que las ideas queden inconexas.

.

  • La capacidad de síntesis es importante en la expresión escrita. Digan lo que tienen que decir, y callen.

  • No olviden que los comentarios a los ejercicios son individuales. En varios casos viene el trabajo con los dos nombres de quienes lo trabajaron, pero solamente la reflexión de quien lo subió al blog.

Publicado en on Noviembre 5, 2009 at 6:00 pm Comentarios desactivados

S8. Pista

Para encontrar los ejercicios anteriores escriban el nombre del mismo en el recuadro de Buscar (al lado derecho de la pantalla).

Con ello obtendrán todas las entradas en las que se menciona. Revisen hasta el final de los resultados que obtengan, pues aparecen en orden cronológico.

Hasta abajo de la columna derecha también encontrarán incisos con los meses del trimestre, ahí también pueden buscan los ejercicios.

Publicado en on at 7:00 am Comentarios desactivados

S7. La investigación

Como último trabajo a redactar se planteó una investigación, misma que han estado elaborando poco a poco. Recuerden que se tomará en cuenta:

· El mapa conceptual. Elaborado a partir de lo que ustedes ya sabían inicialmente.

· La tabla comparativa. En donde cotejen sus conocimientos con la información proporcionada por cada fuente bibliográfica, hemerográfica o electrónica. Una columna adicional para sus conclusiones. A entregar en clase para su revisión.

· Investigación final. En donde vierten el resultado de sus investigaciones. Recuerden: ¡se debe evitar el plagio!

Los requerimientos para su entrega son:

· Tipografia: Arial de 11 puntos, a espacio y medio.

· Longitud: De 3 a 5 cuartillas.

· Partes que debe incluir:

o Resumen inicial, de hasta 250 palabras. Es lo que subirán a este blog, bajo esta entrada.

o Cuerpo de la investigación.

o Conclusiones

o Bibliografía.

El total de las cuatro secciones lo enviarán a mi correo electrónico como archivo adjunto.

Debe subirse a más tardar el jueves 19 de marzo.

Valor del trabajo

· 3 puntos por el mapa conceptual inicial

· 3 puntos por el texto realizado a partir del mapa conceptual

· 3 puntos por la tabla comparativa

· 20 puntos por la redacción final.

Puntaje inicial (20) aplicado de acuerdo a:

· Trabajo completo

· Coherencia en la estructura

· Coherencia en la redacción

· Correcto uso del lenguaje.

“Descuentos”

· 1 punto menos por cada cinco faltas de ortografía (acentos u otras).

· 1 punto menos por cada error en saltarse letras o separar mal las palabras.

· 1 punto menos por cada cinco errores en el uso de puntuaciones y espacios de las mismas.

Todos estos acumulativos, es decir, 3 faltas de ortografía y 2 letras saltadas, dan cinco errores, un punto menos.

No tengo ninguna duda en que han aprendido mucho y cuidarán todos estos factores, por lo que confío que las rebajas serán pocas…

¡Que les quede muy bien!

Publicado en on Octubre 29, 2009 at 10:00 am Dejar un comentario

¡No lo olviden! Para Sesión 7

Para la Sesión 7 deben entregar el mapa conceptual completo a partir del cual hicieron el resumen del artículo –que seguramente para estas alturas ya todos subieron como comentario–.

No requieren imprimir ningún texto esta semana. Lo que se necesita es que piensen en un tema que les guste y que consideren que ya saben mucho de él. Trabajaremos con eso durante clase.

El resumen deben subirlo a más tardar el viernes después de la Sesión. Insértenlo bajo la entrada Resumen.

Publicado en on at 10:00 am Dejar un comentario

S7. Primera versión (investigación)

Aquí deben subir el texto inicial de la investigación, redactado a partir del mapa conceptual que realizaron con los conocimientos previos del tema. Su longitud máxima es de media cuartilla (800 golpes).

Publicado en on at 7:00 am Dejar un comentario

S6. Revelación de significados, leer imágenes en la infancia

Archivo con imágenes, da clic aquí.

Una pequeña pasa las páginas de un libro. Conforme lo hace va relatando la historia: “Y entonces vino el real viejito y le probó la zapatilla…” Ella todavía no sabe leer y su construcción del discurso es singular, sin embargo, el conocido cuento contiene todas las claves necesarias para identificarlo. Sin duda alguna las ilustraciones son las que ayudan a la niña a recordar la narración.

La abundancia de las imágenes es una de las características principales de los libros infantiles. ¿Por qué sucede esto? La fascinación que los niños muestran por ellas es prueba incontrovertible de que es uno de los vehículos para convertirlo en lector. ¿Qué le aportan las ilustraciones al chico en este proceso? Teresa Colomer y otros autores (2002) apuntan su importancia: “La ilustración tiene un papel clave de mediación en el camino del lector incipiente hacia significados complejos, tanto si puede apreciarlos conscientemente como si su efecto se mantiene implícito.”[1] La complejidad que ellos mencionan parte de un hecho por demás evidente: el mensaje en estos libros está compuesto por dos códigos, el visual y el escrito, que coexisten, dialogan y colaboran para construir su significado. La conexión entre ellos puede ser más o menos intensa: desde los libros en los que el texto es comprensible por sí mismo y las imágenes únicamente lo acompañan, hasta aquellos en los que una parte del mensaje reside en el texto y la otra está contenida en las ilustraciones ― son los llamados libros-álbum o álbumes ilustrados. Las expresiones de asombro, de gozo, de desconcierto, muestran el significado que pequeños y pequeñas decodifican y revelan un vínculo afectivo con el objeto libro que tienen entre sus manos. Este trabajo se centrará en cómo, gracias a las imágenes, puede construirse el significado y el lazo emocional entre el libro y el lector, lo que influirá en volverlo lector autónomo.

La ilustración se diferencia de la fotografía en que el ilustrador selecciona algunos elementos y elimina otros, enfatiza, selecciona un estilo gráfico específico, una técnica; utiliza color, textura y una composición determinada para ayudar a transmitir el mensaje. “Al igual que el autor de textos, el ilustrador carga con la responsabilidad de interpretar la realidad que les comunica a los niños a través de sus dibujos.” (Doppert, 1999)[2] El ilustrador es un primer lector que filtra el mensaje escrito y su elección acerca de los aspectos mencionados enriquece (o no)[3] el texto.

En sus inicios, la imagen tiene una función referencial. Suele ayudar a los niños a “nombrar” al mundo, pues les da el apelativo de las cosas que le rodean. Libros con objetos cotidianos y diccionarios visuales son muy gustados por los pequeños, pues les permiten ir dominando su entorno.

Adicionalmente, la gráfica va conformando el acervo estético del lector. Tan importante es lo que se cuenta como la forma en que se hace. Los niños y las niñas aprenden a apreciar las imágenes también desde un punto de vista artístico (Fig. 1)[4]. Así, la ilustración puede proponer estilos artísticos que van más allá de lo que el niño suele recibir de la televisión o el cine comercial, de manera que la función referencial se enriquece. “La substancia de efectos que tratan más con el ‘cómo’ de la comunicación que con el ‘qué’… El ‘qué’ de la historia permanece básicamente dentro de los parámetros tradicionales, pero es el ‘cómo’ el que ofrece una nueva lectura de la historia.” (Marantz, 1999)[5]

El proceso de lectura en la infancia

Los adultos leen primero el texto y luego la imagen. En la infancia ocurre lo contrario, primero se ve la imagen, se interpreta, y luego se complementa su mensaje con el escrito. En edades tempranas la mirada tiende a centrarse en la ilustración. Esto ocurre como una consecuencia natural del encuentro del pequeño con el libro, pues en la mayoría de las ocasiones su acercamiento a los cuentos se da desde antes de aprender a descifrar el código lingüístico. Niñas y niños se ven forzados a decodificar la imagen antes de detenerse en el texto. Inclusive, para una pequeña que todavía no lee, las letras son también una imagen, por ello muchas veces se ven juegos de texto dentro de la ilustración. Es por ello que construyen el significado a partir de ambos códigos, el escrito y el visual, en una relación dinámica. A veces interrumpen la lectura de las palabras para expandirla con la información que aportan las ilustraciones y después vuelven a ellas. Conforme crece y la función referencial va perdiendo relevancia, los niños dan mayor importancia al texto.

La ilustración de ¡Muy bien, Dudú![6] (Fig. 2) ejemplifica los conceptos expuestos.[7] El protagonista siente temor de entrar a nadar, sin embargo, es mayor su miedo a la libélula que lo ronda. El ilustrador selecciona únicamente los personajes y su situación, se elimina el resto del contexto. Elige una perspectiva muy acentuada que provoca que la libélula sea mucho más grande que el patito. Así, a pesar de que en su diálogo se muestra poco peligrosa, el terror que provoca se corresponde con su tamaño aparente. La onomatopeya del pinchazo resalta la utilización del texto como imagen. La ilustración ayuda al lector a adentrarse en la mente del protagonista.

El contexto de la ilustración

Así como cada imagen conversa con el texto, también dialoga con las otras que conforman el libro y hasta con el formato.[8] El libro infantil se convierte en un objeto aún más complejo, pues no solamente mezcla los códigos antes mencionados, sino que la manipulación del mismo también es parte del juego de significados, como apunta Doonan (1999): “En el libro ilustrado … los escritores y artistas cuestionan las nociones acerca de cómo se cuentan los cuentos y de cómo se presentan los significados; de cómo se subvierten las convenciones y las técnicas; de cómo se rompen las fronteras entre los personajes ficcionales y los mismos libros ilustrados en los cuales aparecen; de cómo se rompen las barreras entre el editor del libro y el público.”[9] Cada libro se convierte en una pieza editorial única en la que la obra es la edición completa, se trasciende el concepto de género literario y se combina con el de género editorial en una mezcla que hace que se atesore el libro como objeto.

Figura 3. Olivia salva el circo. “Fui Olivia la Trapecista, y Olivia, la Reina del Trampolín.”

En Olivia salva el circo, la protagonista relata su visita a ese lugar y cómo ella rescata la función cuando a todos les da una infección en el oído (Fig. 3)[10]. Cada ilustración ocupa una plana completa, la oración comienza en la página anterior y continúa en hojas desplegables. La imagen cuádruple que se forma a partir de la doble página inicial hace avanzar la historia. El pequeño lector juega con el libro y así, con la protagonista y con el cuento.

La lectura personal

En este juego, no solamente el intelecto, sino también los sentimientos empiezan a relacionarse con la obra. ¿Cómo se generan éstos? ¿Cómo contribuye el ilustrador? “Cada composición transmitirá, ineludiblemente, unas sensaciones determinadas al lector-espectador que se hallan al servicio de la intención de la historia y de las pretensiones de su creador.” (Colomer et al., 2002)[11] El sentido se construye a partir de las experiencias previas, de los referentes comunes que el perceptor encuentra. El acomodo de los elementos, la manera en la que se traducen sus formas, su combinación, y el estilo específico que se utiliza buscan disparar cierta tendencia, ciertas resonancias. El vínculo con los lectores se enriquece al buscar esa respuesta afectiva. Al despertarse cierta emoción empieza una lectura personal, irrepetible, pero sin duda alguna, ese lazo hará la diferencia entre un cuento inolvidable y una historia que se pierde.

El potencial emotivo de las imágenes queda de manifiesto en Lección de piano[12] (Fig. 4). En este cuento, el protagonista se enamora de la maestra de piano de sus vecinos. El texto refleja el profundo sentimiento y la ingenuidad del niño, y la ilustradora debe fortalecerlos. Flusin se centra en el amor y deja de lado los múltiples elementos que mencionan las palabras. Predominan las curvas y los colores suaves; las flores, que el texto no menciona, ayudan a dar mayor romanticismo a la escena. El abrazo del niño que parece prolongarse al teclado; la fusión de éste con el acercamiento de Leticia; el pequeño que parece soñar despierto mientras se distrae de la tarea… Todo contribuye a la evocación interna, es difícil no involucrarse y sentir ternura hacia ese joven enamorado.

Las emociones que se generan varían de acuerdo al lector y a la edad que tiene. Una niña pequeña difícilmente logrará involucrarse con la historia que presenta Lección de piano, pero para cada etapa lectora, los ilustradores encuentran maneras de contactarse con el perceptor.

Imágenes que divierten

Uno de los recursos con el que trabajan los ilustradores es el juego con la función referencial inicial de los elementos. El lector es respetado como un ser inteligente capaz de detectar discrepancias en el significado y la lógica involucrada en el mismo. Es el caso de La historia del pequeño Bábachi[13]. En ella, la mamá ha confeccionado para Bábachi nuevas vestimentas. El pequeño sale a caminar por la selva para estrenarlas y se encuentra con varios tigres que lo quieren devorar. Él, inteligentemente, negocia con cada fiera intercambiando su vida por sus atavíos. El resultado en la ilustración es una burla a los felinos. Su utilización de las prendas resulta ridícula y seguramente consigue una sonrisa, no sólo en el niño, sino en la madre que quizás lo lee con él. Aunque el libro esté originalmente destinado al público infantil, su calidad en cuanto al texto y la ilustración lo desprenden de ese segmento y se convierte en un título disfrutado y valorado a cualquier edad.

Imágenes que deslumbran

Otra herramienta que utilizan los ilustradores es la transformación de los objetos cotidianos. Como ejemplo se puede citar Crispín, el cerdito que lo tenía todo[14]. Este cuento se centra en el tema del consumismo. Presenta la historia de un cochinito que, acostumbrado a recibir de Papá Noel los más elegantes juguetes de moda, esta vez obtiene una enorme caja vacía.

La ilustración plasma un panorama general y congela la tristeza del pequeño al encontrar el regalo. Están presentes referentes conocidos por los pequeños, quienes notan la diferencia en su tratamiento y responden a ella. Todo lo que le rodea transmite la idea de riqueza: la empleada doméstica, la arquitectura, hasta la gigantesca caja va de acuerdo a la opulencia mostrada. El árbol de navidad con su brillo y decorado, diferente a cuantos se hayan visto, es casi cinco veces más grande que Crispín. El tamaño de los objetos comparado con los protagonistas marca la preponderancia de los primeros. Con ellos, el ilustrador aporta uno de los principales recursos de significación. El lujoso escenario contrasta con la congoja del pequeño. Seguramente muchos niños y niñas comprenderán su abatimiento y desilusión al encontrarse como regalo una caja vacía, por más grande que ésta sea.

Imágenes que desprecian

Como ya se ve en el cuento anterior, la posición que ocupan los elementos dentro de la página es muy importante para la transmisión del mensaje gráfico. Si se aúna la acentuación de las actitudes, el carácter de los personajes puede quedar muy claro a quien lo observa. Las aventuras de los jóvenes dioses[15] (Fig. 7) es un volumen que contiene una recreación libre de algunos capítulos del Popolvuh. En esta ilustración, los héroes se enfrentan al Primer Soberbio. El personaje de este fragmento es la encarnación de un adjetivo. El hecho de que su nombre propio sea la característica que lo define subraya su vanidad.

Los colores ocres y terrosos, la piel morena, los accesorios y el fondo que simula la página de un códice recuperan componentes culturales que refuerzan la localización temporal y geográfica establecida en el texto. El personaje está situado en una página derecha, ocupando toda la plana. La soberbia comienza a plasmarse con su posición y tamaño, y se cristaliza al exagerar lo que bien se puede llamar su lenguaje no verbal: su mirada hacia arriba y afuera, los brazos cruzados; hasta las largas plumas de su penacho lo encierran en sí mismo. El resultado es una actitud altanera completamente acorde con lo que el texto desea transmitir: da la espalda al resto del formato y con ello, a los lectores.

Imágenes que preguntan, imágenes que responden

Se hacen notar los libros de imágenes, en los que toda la carga narrativa de la historia está en la ilustración. El significado está en la secuencia de las mismas. Trucas[16] (Fig. 8) es un pequeño ser que tiene una compulsión por pintar con todo lo que encuentra a mano, a pesar de las variadas secuelas que esto le provoca.

En la primera ilustración que se muestra, el protagonista se encuentra con la sección de un lápiz. Es un objeto conocido por los lectores, quienes seguramente lo completarán en su mente. Como a esta altura del cuento ya ha quedado establecida la propensión del personaje, lo más probable es que anticipen la acción de tomarlo para ponerse a dibujar[17]. Pero al pasar la hoja parece que se rompe la secuencia, pues se adivina por primera vez un dragón. Su sección central es muy fuerte, por lo que en muchos casos el lector puede quedarse ahí sin fijarse mucho en los extremos, sin duda algo desconcertado por esta ruptura en la narrativa. Sin embargo, si se detiene a analizar un momento al animal, encontrará que la cola es nada menos que la continuación del lápiz, una extremidad poco usual en la bestia reconocida momentos antes. Este guiño al lector probará tener consecuencias importantes en la trama.

Adicionalmente, es de resaltar cómo el ilustrador rompe con el esquema tradicional del papel como un universo autocontenido. Trucas se desprende del plano del libro, cual si fuese un elemento ajeno y jala el borde de la hoja para utilizarla como un objeto tridimensional. Se puede considerar que amplía su universo narrativo o inclusive que se integra al mundo exterior al libro ―¡al del lector!

Imágenes que inquietan

El color es un recurso fundamental, pues ayuda a crear una atmósfera específica. En Los misterios del Señor Burdick[18] (Fig. 9) el autor-ilustrador opta por la monocromía, hecho que en sí mismo marca una ruptura con preconcepciones sobre los colores que “debe” tener un libro infantil. El libro se conforma por una serie de ilustraciones para las que solamente se dan el título y la primera oración. Se plantean como sugerencias para que los lectores desarrollen sus propias historias.

Otra vez un objeto cotidiano tiene un comportamiento extraordinario, y el recurso para lograrlo es el claroscuro. La posición de la única fuente de luz genera oscuridad en el fondo y sombras en los objetos y el rostro de la mujer, lo que da a la ilustración una atmósfera misteriosa. A pesar de que el texto es en sí neutro, la imagen es un disparador, por lo que es muy posible que la narración resultante se vea influida por el ambiente tenebroso que genera el manejo del color.

Imágenes que narran

Hay ilustraciones que destacan por el profundo significado que encierran. Contienen muchas claves que el lector puede llegar a descifrar en diferentes niveles de lectura, mismos que varían de acuerdo a los referentes con que cuenta. Es el caso de este retrato de Cenicienta[19] (Fig. 10). Es un cuento clásico por lo que es probable que quien lo lee ya tenga una idea clara de su argumento.

A la muchacha de la parte superior, el entorno, su ropa y los objetos la muestran pobre y dedicada a labores serviles. En el reflejo, por contraste, está vestida y rodeada de objetos que dan idea de riqueza. Las flores que carga acentúan la dulzura que se aprecia en la expresión de su rostro, el color blanco en ellas y en las prendas de ambas jóvenes, la pureza de su alma. La mujer pobre, fuera del estanque, y el mayor espacio que ocupa en el dibujo muestran que la realidad es esa. El líquido es el nexo entre ambas chicas, la capacidad de espejo que puede tener es la clave para que ambas puedan coexistir. El surtidor en forma de cisne puede recordar al cuento de El patito feo, lo que refuerza el desenlace del cuento.

Cenicienta muestra su personalidad, sus dos identidades, su presente y su futuro, la magia que la rodea. El texto cumple una función informativa, mientras que la ilustración cumple una función narrativa. Por medio de esta sola imagen, Innocenti entrega al lector toda una historia…

Imágenes que revelan

El tono de un texto es difícil de captar por lectores no experimentados. Recursos como la ironía apelan a la inteligencia, y a veces requieren el apoyo de la imagen para lograr transmitir su sentido, pues el tono puede contradecir el significado que las palabras parecen tener. ¡La verdadera historia de los tres cerditos![20] (Fig. 11) da al lobo la oportunidad de contar su versión de los hechos, pues en la de los cochinitos él queda muy mal parado.

El fragmento seleccionado se ubica casi al inicio, un poco antes del encuentro con el primer cerdito. En el texto, el lobo busca descalificar a su víctima, el ¿Se imaginan? Apela a la complicidad del lector. Es extraño el manejo del color pues, por la sombra, la fuente de luz se supondría detrás del lobo, sin embargo, los tonos oscuros predominan en esta sección de la ilustración mientras que los claros están en la choza. En la sombra de la bestia, muy oscura y larga, parece que los brazos van levantados, ominosos, hacia la casa del cerdito. El lobo camina campechanamente hacia su destino. La taza de azúcar volando en el aire; la boca, aparentemente silbando una canción; la mano dentro de la bolsa… El resultado es una actitud muy cínica. Texto e ilustración se complementan y, con las pistas de ambos, dan un sentido oculto al mensaje, contrario a lo que el narrador afirma. ¿Con que el viejo pretexto de la taza de azúcar? ¡El discurso del lobo es un montaje para ocultar un crimen con todas las agravantes y el lector se percata de ello! El autor y el ilustrador logran que más de una sonrisa aparezca entre quienes tienen el libro en sus manos.

Cada libro, una aventura por descubrir

La gráfica, al igual que el lenguaje escrito, es un material maleable. Sus recursos son flexibles y el ilustrador de libros infantiles los utiliza a voluntad en la búsqueda de la transmisión del mensaje. Lo que trasluce en el conjunto de recursos formales que se han analizado es un enorme respeto hacia niños y niñas como lectores. El ilustrador se comporta como un ser inteligente que busca comunicarse con otra persona inteligente, independientemente de su edad. No existe una actitud condescendiente por el hecho de que sus interlocutores puedan ser muy jóvenes. Los mensajes implícitos y explícitos apelan no solamente al pensamiento concreto, sino también al abstracto al estimular su capacidad simbólica.

Cada historia es distinta, y cada lector también. La experiencia lectora se fortalecerá gracias al pensamiento involucrado en la lectura, no solo del código escrito, sino también de la capacidad expresiva del código gráfico. Nuevas miradas le darán a los pequeños nuevos hallazgos, descubrirán significados cada vez más profundos. Se involucra tanto, que se genera también una respuesta emocional. Y los sentimientos hacen que niñas y niños se encariñen con las historias, con los dibujos, con los libros. La lectura se convierte en una experiencia personal e irrepetible que se atesora y se busca una y otra vez.

Las cosas son porque las vemos, y lo que vemos y cómo lo vemos depende de las artes que hayan influido en nosotros.

Oscar Wilde


Bibliografía

Colomer, Teresa et al., Siete llaves para valorar las historias infantiles, Fundación Germán Sánchez Ruipérez, Madrid 2002

El libro-álbum: invención y evolución de un género para niños, Banco del libro, Venezuela 1999
Doonan, Jane. “El libro-álbum moderno”
Doppert , Monika. “Dibujar para los niños venezolanos”
Marantz, Kenneth. “Con estas luces”

Álbumes ilustrados

Aura, Alejandro, Il. de Marcos Límenes, El otro lado, FCE, Col. Los especiales de A la orilla del viento México, 1999

Bannerman, Helen, Il. de Fred Marcelino, La historia del pequeño Bábachi, Juventud, Barcelona, 1998

Dewan, Ted, Crispin, el cerdito que lo tenía todo, Barcelona, Juventud, 2000

Falconer, Ian, Olivia salva el circo, FCE, Col. Los especiales de A la orilla del viento, México, 2002

Galeano, Eduardo, Il. de Nivio López Vigil, Las aventuras de los jóvenes dioses, México, Siglo XXI, 1998

Garrido, Felipe, Il. de Marie Flusin, Lección de piano, Cidcl, Col. En Cuento, México, 2002

Gedovius, Juan, Trucas. FCE, Col. Los especiales de A la Orilla del Viento, México, 1997

Gieseler, Corinna y Markus Niesen, Il. de Annette Swoboda, ¡Muy bien, Dudú! Juventud, Barcelona 2000

Perrault, Charles. Il. de Roberto Innocenti, Cenicienta, Lumen, Barcelona, 2001

Scieszka, Jon, Il. de Lane Smith, ¡La verdadera historia de los tres cerditos!, Scholastic, Nueva York, 1993

Van Allsburg, Chris. Los misterios del Señor Burdick, FCE Col. Los especiales de A la orilla del viento, México, 1999


[1] Colomer, Teresa et al. Siete llaves para valorar las historias infantiles. Fundación Germán Sánchez Ruipérez: Madrid 2002, pp. 30-31.

 

[2] Doppert, Monika. “Dibujar para los niños venezolanos.” En El libro-álbum: invención y evolución de un género para niños. Banco del libro: Venezuela 1999, pp. 63.

[3] Hay que reconocer que no en todos los libros ilustrados se aprovecha el potencial de la imagen: “Las buenas ilustraciones ambientan con el texto en una relación dinámica en la que ambos surgen más favorecidos: si lo interpretan lo enriquecen en vez de redundar; si lo amplifican lo potencian en vez de anularlo; si lo contradicen, lo hacen buscando intencionalmente la disonancia, etcétera.” (Colomer et al. 2002). Op cit.

[4] Aura, Alejandro, Il. de Marcos Límenes, El otro lado, FCE: México 1999, Col. Los especiales de A la orilla del viento, p. [19].

[5] Marantz, Kenneth, “Con estas luces”. En El libro-álbum: invención y evolución de un género para niños. Banco del libro: Venezuela 1999, pp. 11.

[6] Gieseler, Corinna y Markus Niesen, Il. de Annette Swoboda ¡Muy bien, Dudú! Juventud: Barcelona 2000, pp. [28-29].

[7] En los libros infantiles es común que los personajes aparezcan como animales humanizados, se obviará el hecho por ser irrelevante para el tema.

[8] Sin embargo, salvo que el formato u otras ilustraciones necesiten ser analizados debido al inciso específico, se considerarán imágenes aisladas.

[9] Doonan, Jane. “El libro-álbum moderno.” En El libro-álbum: invención y evolución de un género para niños. Banco del libro: Venezuela 1999, pp. 35-36

[10] Falconer, Ian. Olivia salva el circo. FCE: México 2002, Col. Los especiales de A la orilla del viento p. [22].

[11] Colomer, Teresa et al. Op cit. p. 111.

[12] Garrido, Felipe, Il. de Marie Flusin. Lección de piano. Cidcli: México 2002, Col. En Cuento, p. [16].

[13] Bannerman, Helen, Il. de Fred Marcelino. La historia del pequeño Bábachi, Juventud: Barcelona 1998, p. [35]

[14] Dewan, Ted, Crispín, el cerdito que lo tenía todo, Barcelona, 2000, Juventud, p. [14].

[15] Galeano, Eduardo, Il. de Nivio López Vigil, Las aventuras de los jóvenes dioses, México 1998, Siglo XXI, pp. [9].

[16] Gedovius, Juan, Trucas. FCE, Col. Los especiales de A la Orilla del Viento: México 1997, p [28].

[17] En este caso se toma en cuenta la respuesta presumible de los lectores en una primera lectura, aunque esta interpretación puede variar.

[18] Van Allsburg, Chris. Los misterios del Señor Burdick, FCE: México 1999, Col. Los especiales de A la orilla del viento, p. [27].

[19] Perrault, Charles, Il. de Roberto Innocenti, Cenicienta, Barcelona 2001, Lumen, p. 5.

[20] Scieszka, Jon, Il. de Lane Smith, ¡La verdadera historia de los tres cerditos!, Nueva York 1993, Scholastic, pp. [12-13].

Publicado en on Octubre 22, 2009 at 5:29 pm Comentarios (4)

S6. Mapas conceptuales

La Técnica

1.- Conforme vayas leyendo, identifica las ideas o conceptos principales y escríbelos en una lista.

2.- Desglosa la lista, escribiendo los conceptos separadamente en una hoja de papel, esa lista representa como los conceptos aparecen en la lectura, pero no como conectar las ideas.

3.- El siguiente paso será ordenar los conceptos desde el más general al más especifico en orden descendiente.

4.- Ahora arregla los conceptos que haz escrito en pedazos de papel sobre tu mesa o escritorio, empieza con el que contenga la idea más general.

5.- Si la idea principal puede ser dividida en dos o más conceptos iguales pon estos conceptos en la misma línea o altura, y luego ve poniendo los pedazos de papel relacionados abajo de las ideas principales.

6.- Usa líneas que conecten los conceptos, y escribe sobre cada línea una palabra o enunciado que aclare porque los conceptos están conectados entre sí.

No esperes que tu mapa sea igual a otros mapas de tus compañeros pues cada quien piensa diferente y se perciben relaciones diferentes en los mismos conceptos pero la practica hará de ti un maestro en mapas conceptuales.

Recuerda:

· Un mapa conceptual no tiene que ser simétrico.

· Un mapa conceptual es una forma breve de representar información.

· No existe un mapa correcto o perfecto para un grupo de conceptos, los errores solo ocurren si las relaciones entre los conceptos son incorrectas.

Aunque los mapas conceptuales son nietos de los cuadros sinópticos tu puedes encontrar nuevas relaciones y significados en ello.

Tomado de: http://www.javeriana.edu.co/decisiones/mapas.html#Spider

http://classes.aces.uiuc.edu/ACES100/

Publicado en on at 10:00 am Dejar un comentario

Para la Sesión 6

Para la sesión serán necesarios dos textos:

· 11. Revelación de significados, leer imágenes en la infancia. Por favor imprímanlo y léanlo desde antes de la sesión.

· 12. Mapas conceptuales. ¡No olviden llevarlo impreso también!

El último día para subir sus reseñas será el miércoles 4 de noviembre. Van debajo del texto Plantas curativas y tóxicas.

Igualmente, espero sus comentarios a los trabajos y/o ejercicios.

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